Las empresas del sector celulósico-papelero que trabajan con materia prima reciclable y biodegradable, elaboran productos considerados amigables con el ambiente (eco-friendly)

En la actualidad, de modo creciente, el sistema productivo se encuentra migrando hacia una economía circular, la que de apoco se va instalando en respuesta a la escasez de materias primas y al cambio climático. La economía circular a diferencia de la economía lineal, se basa en un proceso sostenible que propone un nuevo modelo donde se optimizan los stocks y los flujos de materiales y energía y se minimiza la generación de residuos.

Este proceso consiste en que los residuos y los subproductos, del final de vida de los productos usados, entran de nuevo en el ciclo de producción como materias primas secundarias; de esta manera se busca que los materiales y recursos se mantengan en el ciclo productivo y en la economía durante el mayor tiempo posible, conservando su vida útil sin perder su valor. Se trata de implementar una nueva economía basada en el principio de cerrar el ciclo de vida de los productos, recursos, materia prima y residuos.

A diferencia de otros modelos donde se prioriza el aspecto económico por encima del social o ambiental, la economía circular busca un crecimiento económico tanto para las empresas como para los consumidores preservando el ambiente.

A su vez, la economía circular es generadora de empleo. El sector de la gestión de los residuos representa nuevos puestos de trabajo. En un contexto de escasez y fluctuación de los costos de las materias primas, la transición de un modelo lineal hacia uno circular, se vuelve indispensable para contribuir a la seguridad del suministro y a la reindustrialización de los recursos. La economía circular consigue transformar nuestros residuos en materia prima, paradigma de un sistema de futuro donde el modelo de economía circular perfecto sería aquel en que los residuos generados no serían mínimos sino cero. El mejor residuo es el que nunca llega a producirse.

Economía circular en la industria del papel y del cartón corrugado

La economía circular busca utilizar la mayor parte de materiales biodegradables posibles en la fabricación de bienes de consumo para que éstos puedan volver a la naturaleza sin causar daños ambientales al cumplir su vida útil. De esta manera, las empresas del sector celulósico-papelero que trabajan con materia prima reciclable y biodegradable, elaboran productos considerados amigables con el ambiente (eco-friendly). Esto se evidencia en el proyecto MainStream del Foro Económico Mundial, que entre sus tres programas piloto para avanzar en la economía circular, incluye el del papel y el cartón corrugado.

A nivel mundial, la industria de cartón está apostando fuertemente hacia un modelo circular. Las empresas de embalaje de cartón corrugado que han migrado a un sistema de economía circular, mediante la implementación de nuevas estrategias y tecnologías, han comprobado la rentabilidad y ventajas que este modelo puede ofrecer al negocio. Existen a nivel mundial empresas dedicadas a la producción de papel y embalaje sostenible, llegando muchas a elaborar la totalidad de sus productos con material reciclado, a la vez que sus residuos resultan 100% reciclables.

En Argentina, cerca del 50% de todos los materiales papeleros se producen con material reciclado. Las cartulinas, por ejemplo, poseen hasta el 70% de reciclado y el cartón corrugado puede contener hasta el 100% de este tipo de material.

¿Cómo se ajusta la economía circular a la industria del papel y cartón?

En la práctica, la economía circular implica reducir los residuos al mínimo. Cuando un producto llega al final de su vida, sus materiales constitutivos se mantienen dentro de la economía siempre que sea posible. Estos pueden ser productivamente utilizados una y otra vez, creando así un valor adicional.

El residuo se convierte en recurso: la principal característica es la relación de la buena gestión de los residuos ya que para la economía circular considera que los residuos son sólo una etapa en el ciclo de vida de los productos. Por lo tanto, se hace evidente la necesidad de buscar fuentes generadoras de papel y cartón post consumo, es decir, sitios donde se recolecte la materia, se seleccione, clasifique y empaque para su posterior reutilización.

En el proceso de reciclaje del papel y cajas de cartón recuperado, éstos se someten a tratamientos para su molienda y limpieza; donde se separan los contaminantes pesados y ligeros, se disgregan las fibras de celulosa que lo forman y se convierte en pasta de papel, que se utiliza como materia prima en el proceso de fabricación del papel (por ejemplo, papeles onda o liners) o productos moldeados, entre otros, cumpliendo así con el principio de la economía circular. También se debe tener en cuenta que los residuos celulósicos son biodegradables, por lo cual un posible uso final es la producción de composta.

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Resumen del artículo elaborado por Lic. Mirta de los Ángeles Miño en colaboración con el Ing. Edgardo Fontana.

  • María de los Ángeles Miño es Licenciada en Ciencias del Ambiente UCSA, Master en Ingeniería y Tecnología Ambiental (FUNIBER-Universidad De León), Master en Gestión Integral (FUNIBER-Universidad De Cervantes). Se desempeña como Asesora Técnico Ambiental en el Departamento Celulosa Y Papel-Foresto Industria.
  • Edgardo Fontana es Ingeniero Químico (UTN), especialista en calidad (DGQ-UNSAM) Director de Celulosa y Papel – Foresto Industria del INTI desde 2014.

Fuente: CAFCCO